suaves gotas rodaban por sus mejillas, esa noche sus labios se abrian solo para decir "lo siento" y con triste acento sus palabras volaban con el viento. esa noche no habia nadie, no existieron las palabras de ternura, ni los sueños que remontan a todo ser a querer aun mas, la vida despues de todo es un subir y bajar y en el andar cotidiano esta vez la fortuna le daba la espalda.
muchos eran los cuentos que en ella dormian, muchas tardes de invierno en ella florecian y en su dulce mirar caia el rocio de su alma partida, que cansada de pedir absolucion, de buscar consuelo y no tenerlo, miró al firmamento y entre lagrimas arrojó hacia este todas las penas antes cometidas, apretó fuerte las manos, secó rapido sus ojos que ya un poco rojos nuevamente se abrian, y miró fijamente el candor de la rosa en cuyo rocio se bebia la vida, en cuyo linaje se escondia el amor, esa rosa era sin duda todo en el sol, todo el idilio de aquel hermoso girasol, que absorto de su belleza sin dudarlo tomó aquella rosa fresca y a ella la chica de la dulce y triste mirada obsequió, en el centro del universo no quedaba ya una rosa, no quedaba siquiera un clavel, simplemente el corazon roto de aquella musa fresca que conocí algun ayer.